La culpa de las crisis es de todos. La gente ha vivido por encima de sus posibilidades.
Vamos por partes:
1. Este tipo de frases podría hacer creer que en los 90 los españoles nos pasábamos el día bañándonos en leche de burra en el jacuzzi de nuestro yate, pero aunque cierto que había más trabajo, los sueldos de la clase media no eran para nada desorbitados. Había chavales que se podían comprar un coche haciendo de albañiles, pero es que alguien tenía que poner la mano de obra para el desfalco obsceno de la burbuja inmobiliaria. Con todo, no es mentira que hubo gente que se dejó llevar e hizo genialidades como pedir préstamos para comprarse un Mercedes. Esto me lleva al punto 2.
2. Una de las funciones de un banco es dar créditos a quien considere oportuno. Durante muchos años, muchos bancos se han enriquecido haciendo esto abusivamente. De hecho, en los últimos años hicieron enormes cantidades de dinero dando créditos de mierda y ocultándolo con sucias artimañas financieras. Repartir equitativamente la culpa entre unos señores que se levantan millones de euros con todos estos negocios y un pobre capullo al que le hace ilusión tener un coche mejor que el del vecino me parece demencial. Recordemos además que en mucho casos, el banco se queda con la casa del pobre capullo (o el no tan pobre capullo que simplemente se ha quedado en el paro y luego se ha divorciado, por ejemplo) y éste aún queda en deuda, mientras que el gobierno coge el dinero de todos y se lo da... al banco por supuesto.
3. En España hay todavía una cierta cultura del trapicheo y mucha gente se aprovecha del paro y las subvenciones. Esto es innegable. Sin embargo, ¿de quién es la responsabilidad? ¿De los semianalfabetos andaluces que se dan cuenta que les sale mejor no currar o de una clase política demagoga y caciquista a la que se la trae completamente floja si las ayudas sirven para algo o no mientras les permitan seguir en el poder? No le veo el sentido a repartir la culpa a partes iguales cuando es responsabilidad de los políticos calibrar las ayudas sociales y subvenciones para que cumplan su cometido.
Hay mucha gente en España que se ha dejado los cojones toda su vida para llevar adelante a sus familias. Cuando escucho frases del tipo "Hay que arrimar el hombro que la culpa es de todos." en los medios de comunicación y pienso en los beneficios de los grandes bancos, en los desfalcos que ha habido en grandes empresas como Telefónica, en Urdangarín, en la inoperancia insultante de políticos que van directos del congreso al consejo de administración de turno, en el robo a mano armada que representan las vías de AVE y los aeropuertos que nadie usará jamás... francamente, me entran ganas de vomitar.